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Cincuenta y dos mil placas y negativos que hoy conserva celosamente la Biblioteca Nacional de Lima son la herencia que Eugène Courret dejó a la historia de la fotografía mundial. Adentrarse en este patrimonio es recorrer las décadas más sofisticadas de la vida del Perú del siglo XIX. Retratista integral, a sus maravillosas figuras perfectamente adecuadas a la moda de la época, se contraponen retratos de trabajadores y paisajes, vívidos testigos del paso de su tiempo. Esta exposición constituye un verdadero patrimonio visual que el FOTOMUSEO brinda a la ciudadanía, gracias a la Embajada de Perú en Colombia y a la Biblioteca Nacional de Perú, propietaria de este archivo. Eugène Courret, fotógrafo francés llegó a Perú en 1860 a los 19 años, representando a la Compañía Fotográfica de Eugène Manoury. Por aquel entonces ya traía en sus manos el invento que revolucionaría la fotografía: el daguerrotipo, con el que recreó la cotidianidad de la sociedad limeña. Courret nació en Angoulême, Francia en 1841. Se estableció en la ciudad de Lima, con su hermano Aquiles y fundó el estudio independiente “Fotografía Centrar”, que unos años después se llamaría "E. Courret". Gracias a sus buenas relaciones, logró ser el lente de los más importantes personajes del Perú de entonces. Galardonado en 1872, con medallas de oro y plata, en la celebración de la Exposición Industrial de Lima, consiguió además, la exclusividad para fotografiar el desarrollo del evento. Para 1873 Courret ofrecía ya toda una gama de servicios fotográficos permitidos por la tecnología del momento; diversos tipos y tamaños. En 1900, "E. Courret y Cia" gana la medalla de oro en la Exposición Universal de París. De los fotógrafos europeos de su tiempo, ninguno como Courret supo trasladar a la fotografía un concepto tan nítido del espíritu pictórico de los grandes maestros de la época. Este artista, curiosamente no tan conocido pero de indudable trascendencia, captó esos trazos en su retina y con su maestría y talento supo trasladarlos al enfoque y la luz con el que retrató los rostros más destacados de Perú. Ambientes y vestuarios exuberantes, que desde lo fotográfico, poco pueden envidiar a lo que un Goya o un Velásquez, hicieron en sus lienzos. Es raro que un artista de tan gran aliento como Eugène Courret haya pasado desapercibido en la historia de la fotografía universal y es una inmensa suerte, tenerlo en esta muestra del FOTOMUSEO en Colombia. Gracias al apoyo del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, al Convenio Andrés Bello, a empresas como el BANCO TEQUENDAMA, EBEL PARÍS, EL GRUPO ISA, EPSON DE COLOMBIA Y AGFA GAEVERT DE COLOMBIA, que comprenden la importancia de llevar a las grandes multitudes el arte fotográfico, a través de sus mejores nombres. GILMA SUÁREZ Directora FOTOMUSEO |
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