Eliott Erwitt

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eliott Erwitt

“Yo siempre seré un fotógrafo aficionado”. Elliott Erwitt

Al comienzo de los ochenta, cuando me adentraba en el fascinante mundo de la fotografía, todo en mí era imagen. La vida se me convirtió en fotos; sólo soñaba y pensaba en esa pasión que me envolvía. Una tarde, caminando por el Boulevard Saint Germain de París, en el Barrio Latino -mi barrio-, me detuve en una librería a contemplar tarjetas postales, esas pequeñas mensajeras que transportan sentimientos y que unen corazones alrededor del globo. Súbitamente una fotografía me cautivó. En ella, aparecían una perrita con pequeño sombrero y graciosa bufanda mirando inquisidoramente a la cámara, las patas de un perro Gran Danés, a juzgar por la extensión de éstas, y, en el centro, las piernas de una mujer enfundadas en botas de cuero hasta la rodilla. En esa fotografía, no sólo su composición era perfecta y misteriosa, sino que la envolvía una gran dosis de humor.

Esa imagen y su autor, Elliott Erwitt, siguieron dando vueltas en mi cabeza, a tal punto que en enero de 2005, en una visita en París, a las oficinas de la Agencia MAGNUM, EL VATICANO DEL FOTOPERIODISMO, mi primera mirada cayó en un afiche muy grande con esa fotografía que casi tres décadas atrás me había turbado,  y en ese instante, no tuve duda de que la obra de este artista sería la primera de MAGNUM que el FOTOMUSEO presentaría. Hoy este gran fotógrafo, uno de los más destacados del mundo, hace presencia en los módulos itinerantes del FOTOMUSEO, en las calles de Bogotá.

La Historia de Erwitt

Elliott Erwitt nace en París en 1928, de padres rusos. Entre los tres y los once años su vida transcurre entre Italia y Francia hasta que en 1939 a la edad de once años, a causa de la II Guerra Mundial, su familia consigue radicarse definitivamente en Los Ángeles, Estados Unidos.

Mientras va a la escuela Hollywood High, de esa ciudad, toma forma en un estudio fotográfico de Hollywood, su mapa de ruta hacia esta disciplina, pasión que transforma en una herramienta de vida que no abandonará jamás.

Se embarca en esta profesión con resultados fructíferos, realizando numerosos viajes a Italia, Francia y distantes lugares del mundo, de donde trae extraordinarias imágenes que serán publicadas en las revistas Life, Collier’s, Look y Holiday. En uno de estos recorridos, conoce a Edward Steichen, Robert Capa y Roy Stryker, quienes se convertirían no solo en sus amigos sino en unos orientadores que marcarían un avance definitivo en su desarrollo artístico.

En 1951 es reclutado por el ejército norteamericano, en donde permanece sin olvidar su condición de fotógrafo, dándole continuidad a un registro permanente de este paso por la milicia. Al culminar el servicio militar en 1953, es invitado por Robert Capa a formar parte de MAGNUM PHOTOS, la prestigiosa agencia de fotoperiodismo más importante del mundo fundada por Henri Cartier-Bresson, el mismo Robert Capa, George Rodger y David “Chim” Seymour. Desde entonces, ha permanecido como miembro activo de la agencia, fiel al fotoperiodismo pero con una impronta sui géneris. Además, ha sido su presidente durante tres períodos.

Erwitt ha expuesto en los grandes museos de Arte Contemporáneo de diferentes ciudades del mundo. El Museum of Modern Art de Nueva York, MoMA; el Chicago Art Institute; el Smithsonian Institution, en Washington; el Musée d´art Moderne y el Palais de Tokio, en París; el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía de Madrid, España; el Royal Photographic Society del Reino Unido y el Kunsthaus de Zürich, entre muchos otros. Sus obras también hacen parte de grandes colecciones tanto públicas como privadas.

La selección

Las cincuenta y ocho fotografías que el FOTOMUSEO presenta, -derechos reservados de la Agencia MAGNUM-, han sido seleccionadas entre miles de imágenes que conforman el Universo Erwitt, un paseante de la condición humana vestido con una gran capa de humor. En sus fotografías de perros, uno de sus temas,  convierte a estos animales de manera evidente, en el otro yo  de sus dueños; así mismo, cuando fotografía a personas del común, logra aprehender en esa milésima de segundo (el “instante supremo” de Cartier-Bresson), gestos y risas bobaliconas propias también de nuestro entorno. Ha desarrollado una basta serie de fotografías de niños; ha captado a muchas celebridades en momentos históricos (ver la fotografía de Richard Nixon y Nikita Khrushchev, en donde Nixon con su dedo acusador apuntándole de manera agresiva a Khrushchev, pareciera darle un  ultimátum. Pero también capta a  Marilyn Monroe relajada y en completa paz interior, coqueteándole maliciosamente a la cámara). Una atención especial merece la fotografía de Jackie  Kennedy y Robert Kennedy en el entierro de Jhon F. Kennedy: allí logra reunir todo el dolor del pueblo norteamericano por el asesinato de su presidente, en una lágrima que cuelga del velo de esa viuda amorosamente deshecha, y en el rostro del hermano hundido en el interrogante.

De igual forma esa genial mirada, ha registrado evidentes muestras de la inhumana segregación racial, que para nuestra vergüenza, no es propiedad única del pueblo norteamericano. Esas imágenes, con ese enfoque irónico, son una denuncia de un hábitat lacerante.     

Aunque Elliott Erwitt ha trabajado en diferentes campos como el reportaje o la publicidad, sus 20 libros publicados en varios idiomas, atestiguan ampliamente la importancia de su largo camino en la fotografía.

El FOTOMUSEO agradece a las personas y entidades  que han contribuido al logro de esta exhibición que sin duda marcará un hito en la historia de las actividades de nuestra entidad, porque cada una de las fotografías de Elliott Erwitt queda atrapada en la pupila de quien las mire. Al Señor Luís Eduardo Garzón, Alcalde Mayor de Bogotá; al Doctor Andrés Pérez Velasco, Secretario General de ETB; al doctor Enrique de la Rosa Baena, Presidente de  REDEBAN MULTICOLOR S.A. y a MASTER CARD; al doctor Francisco Valderrama Amaya, Presidente de EPSON, fiel apoyo en todas nuestras actividades y a Mark Lubell y Gemma Barnett, Presidente y Directora de proyectos culturales de MAGNUM PHOTOS por su entusiasta colaboración.

Así rendimos  homenaje a este poeta de la imagen que con su inteligencia, humanismo, humor e ironía, ha marcado la cotidianidad del siglo XX.

GILMA SUÁREZ

Directora.