LOS MÁRTIRES DE SANTA RITA

© Jose Gomez
www.arielabueno.com
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En Colombia, el desplazamiento interno forzado de población es un eje de larga duración; se inscribe en una confrontación armada multipolar y diferencial en las regiones; las víctimas son diversas: no pertenecen a una etnia, a una religión, a una clase o a un grupo social específico. La fragilidad de la Nación, unida a la virtualidad de los derechos y a la profunda debilidad de la democracia tiene efectos que producen cambios y reestructuraciones en las culturas locales y nacionales. Al tiempo, se intensifican las situaciones de exclusión e intolerancia que padecen los nuevos desplazados expulsados a las ciudades. Emergen, en consecuencia, luchas por reconocimiento del derecho a la nación y a la ciudad, inscritas en una plataforma múltiple que debiera ser responsabilidad de todo el país: estabilización socioeconómica, reconocimiento social, inclusión política y reparación moral. Las causas del desplazamiento forzado también son diversas: las presiones por la tierra, los intereses que van surgiendo en torno a los megaproyectos del estado o la lucha por el control sobre zonas ricas en metales preciosos y productos energéticos o por territorios donde se cultiven plantas alucinógenas y en general, toda una gama de intereses particulares imbricados y confundidos con los asuntos de la guerra pública sin que sea posible establecer una línea diferencial entre lo político - militar y lo individual privado.

Traen también entre sus valijas, las historias de violencia y las marcas propinadas por los actores y motivos que los hizo abandonar su terruño. Es todo esto lo que les permite construir y reconstruir relaciones de vecindad, pero también conflictos, y es lo que va a marcar definitivamente la manera de ser y habitar los nuevos territorios.
La pobreza, la desposesión de derechos, las búsquedas de la inclusión se convierten en estrategias movilizadoras.

El desplazamiento interno, forzado de personas en Colombia, tiene diferentes matices, debido a una confrontación armada multipolar y diferencial, vivida en las distintas regiones.
La fragilidad del estado, de la democracia misma como forma de gobierno, la profanación de los derechos humanos y la profunda debilidad de esta, tiene efectos y produce cambios que reestructuran la cultura y vida de las personas, en todo el territorio.
Al mismo tiempo se intensifican situaciones y sentimientos de exclusión e intolerancia, que viven los afectados.
La responsabilidad de un país frágil, al no brindar a sus ciudadanos una estabilidad socio económica, donde haya una inclusión donde prevalezca el respeto de todos los derechos fundamentales , las presiones por la tierra, los intereses que van surgiendo en torno a los megaproyectos del estado o la lucha por el control sobre zonas ricas en metales preciosos y productos energéticos o por territorios donde se cultiven plantas alucinógenas y en general, toda una gama de intereses particulares imbricados y confundidos con los asuntos de la guerra pública sin que sea posible establecer una línea diferencial entre lo político - militar y lo individual privado.

Santa Rita, a 8 Kilómetros del río Magdalena en el departamento del Magdalena, Colombia, es un pueblo que hoy en día permanece abandonado en un 90% y destruido casi en su totalidad. Hace más de 11 años grupos paramilitares colombianos expulsaron a sus habitantes para apropiarse de sus tierras y su ganado. Quemaron los techos, las puertas y ventanas de las casas y destruyeron sus pocas pertenencias o asomo de orgullo que había en los pobladores – incluso tumbaron los postes de luz para que permanecieran a oscuras y no fueran testigos de las atrocidades cometidas. Muchos años después los pobladores comienzan a regresar con la esperanza de reconstruir la vida y dignidad que les fue quitada y dejar allí bases sólidas para el futuro de sus familias.
La reparación masiva es un ilusión y esperanza. Muchos han regresado de Venezuela y otras partes del país, por el amor a la tierra y por no tener donde ir, solamente a donde aquello que fue de ellos, de donde no debieron irse nunca.
Los fantasmas recorren sus casas destruidas, los muertos no se han olvidado y viven en cada uno de ellos, el retorno apenas comienza….

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